Menuda cagada

Aaaaaaaaix… nuestro preciado destino… Qué cojones, ¡el destino es una mierda!. Sí, sí. Una mierda, no se alarmen ustedes por mi vocabulario. Es una mierda cagada por todos y cada uno de nuestros jodidos rectos (culos, para el que no se entere).Que no intenten convencerles de que el destino es un magnífico y magistral plan trazado metiCULOsamente por una mente (alma, espectro, ser superior o como le venga en gana llamar) privilegiada; porque si alguien ha realizado el esfuerzo de trazar el dificultoso camino de su propia mierda a través de numerosos entramados intestinales: ha sido usted. Efectivamente, el destino no existe más allá de su propia voluntad de cagarlo, o crearlo si lo prefiere entender así. Amén de la forma que luego tal creación adquirirá, según el empeño que se ponga en la hazaña.Y ¿a qué ha venido todo esto? pues a que… NO SÉ, solo era una pequeña reflexión fisiológica. Voy al servicio, a seguir creando mi destino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: