Un pajarraco en crisis

Mi biografía no es muy interesante. No soy una persona muy sociable. Y eso despierta en mí un gran sentimiento de culpabilidad.” (Lewis Trondheim)

Esto es exactamente lo que nos narra “Mis Circunstancias” (Approximativement, en el original), aclarando, claro está, que el pajarraco en sí no es si no una representación biográfica de el grandioso, único, maravilloso, y siempre un paso por delante de Joan Sfar (digan lo que digan ciertas malas lenguas), Lewis Trondheim. Os pongo la portada asín de grande por que lo cierto es que me encanta… sobre todo los detallitos chorras de la mesa


Y es que el chaval, en el momento de escribir esto, parece que acababa de pasar por la crisis de los 30 años (bueno, es un decir, porque el cómic fue editado en España en 2003 y a fecha actual el susodicho ya no es ningún zagal, que gasta la tira de 43 tacazos, aunque vete tú a saber cuando lo escribió). Lo cierto es que no he pasado por tal momento, por razones obvias respecto a mi edad, pero lo cierto es que algunas de las frustraciones que expresa en el cómic han conseguido que me sienta realmente identificado… y no soy el único. Sobre todo te verás muy en comunión con el autor/protagonista si eres uno de esos simpáticos personajillos cuya indignación ante pequeñas faltas de civismo (saltarse semáforos, entrar en el metro sin dejar salir a los viajantes, ocupar varios asientos en el transporte público…) es enorme y se demuestra con tremendos cabreos, insultos exagerados y miradas de odio de categoría 3 (“tierra, ¡trágame!”), porque es una de las grandes preocupaciones de Trondheim (su verdadero nombre es Laurent Chabosy, por cierto), no tanto por la mala educación ajena como por su reacción exagerada). Lo cierto es que creo que cualquier persona se sentirá tocada (y hundida:P) en algún momento con este adorable genio del noveno arte en su encarnación, si bien ornitológica, de las más humanas que he visto. Se enfrenta problemas sociales, se enfrenta a culpabilidad, se enfrenta a un momento de la vida en el que intenta complicar hasta las cosas más sencillas sin darse cuenta…y sobre todo, se enfrenta a su mala conciencia. Pero es que su mala conciencia es el mayor puntazo del asunto, y es que también está personificada, y Tronheim se enfrenta a ella cara a cara muy a menudo, con desastrosos resultados para su persona, de los cuales, me tomo la molestia de transcribiros uno de ellos:

-“¡Gordo, gordo, gordo! Miren a ese muchacho desagradable. Está gordo. Está grasiento. No hace ejercicio.Su mente se vuelve más mezquina a medida que su vientre se expande. Algo de lo más normal… se pierde la conciencia del cuerpo a fuerza de no vivir más que con el pensamiento. Aquí está el error: el verdadero pensamiento no progresa si el cuerpo se queda rezagado. Hacer sufrir al cuerpo el peso de una grasa desmesurada es negar la existencia de uno mismo, es negar su propio ser. Pobre loco. Espero tus decisiones…¿Cuáles son?”
– “…euh. Cuando Briggite y yo nos instalemos en la Provenza, haré deporte.”
-“¡Bah! Blandengue. Hay que actuar desde ahora”
-“!Eh, ya vale con eso, mala conciencia! Fijese que me he dibujado a drede un poco más gordo para culpabilizarme yo solo. Además, no le necesito. Mis dos pequeños michelines pueden esperar perfectamente algunos meses. No vale la pena desvariar con esto. Desde ya debo comer mucho menos dulce. Sin embargo, no voy a hacer jogging en París, es muy malo para los pulmones. Ni apuntarme a un gimansio, es caro y cansado. No… lo dejo correr… incluso para mí, ponerse gordo es volverse viejo. Como para algunos es quedarse calvo… salvo que con la calvicie no se puede hacer nada, mientras que con la gordura algo se puede hacer”

Esa del dibujo, por si teneis escasa capacidad de deducción, es la señorita mala conciencia, y me encanta el rollo que se trae con el autor, por el cual ella le ataca desagradable y cruelmente, y aunque al final parece que él consigue defenderse, en el fondo sigue sabiendo que ella tiene toda la razón… por mala que sea.

Personalmente, me parece un cómic realista, precioso, humano y, a pesar de todo y en el fondo siendo crueles, alegre como lo es cualquier obra de Trondheim. Me encanta^^

2 respuestas a Un pajarraco en crisis

  1. Zicmu dice:

    Partiendo de mi tesis (algún día incluso, quién sabe, doctoral) de que Trondheim está sobrevalorado por ti y por toda la gente a la que dices se lo has dejado y le ha encantado…

    -Me parece una gran idea eso de publicar una biografía en formato cómic. Ýa sólo por lo original del asunto merece la pena echarle un vistazo.

    -Si te digo la verdad… las pocas cosas que has contado… me parecen tran comunes en los seres humanos, que me ha llevado a pensar que Trondheim es una persona normal y corriente, y no el superhombre que a pulso me has hecho creer que es.

    -Curioso lo de que no sea su nombre verdadero XDD. ¿Con el nombre del que siempre va un paso por delante de él (digan lo que digan las malas lenguas), pasa lo mismo? Es decir, ¿Sfar puede llamarse Juanjo? jaja.

    -Por cierto, el primer párrafo es muy bueno…

  2. Olafillo dice:

    Trondheim no es una persona especial, solo un gran artista…por lo demás es un tio cualquiera. Y no se si Sfar es su verdadero nombre, pero apuesta a que no, porque están de moda los pseudónimos en el comic francés

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