¿Quiénes somos?

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ZICMU

Nací hace algún tiempo en Madrid, provincia que aún tiene la desfachatez e indiferencia de acogerme… Sobre mí, hay muchas cosas que contar, todos tenemos nuestros hobbies, nuestras rayadas mentales y nuestros sueños esperanzadores de cómo retirar al señor Georgeuvedoblepuntobush de la presidencia de EE.UU., pero… ¿¿really importan?? Así que voy a ir directamente a aquello sobre lo que os deleitaré no eróticamente todas las semanas…

Lo mío por los cómics vino desde chiquitín, de hecho, si me pongo a pensar… uno de los primeros recuerdos que tengo es la inmensa pila de tebeos que tenía mi tío en un rinconcito de su habitación (¡un saludo!). Pronto comencé a leer todo lo que caía en mis manos de Marvel (salvo Spiderman, que no lo soporto) y manga (excepto “shojo”, que… no va conmigo). He leído otras cosas fuera de estos “géneros”, pero vamos, no son mi punto fuerte. Además, formo parte del fansub FRG, donde ayudo a sacar adelante Las Aventuras de Fly (a los mayores os sonará) más allá de donde lo hizo Planeta.

Fuera de este amplio mundillo, soy profesor de judo en un school de mi ciudad (digan lo que digan, un espacio urbanizado con más de 40.000 habitantes NO es un pueblo.), estudiante de filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid y, desde hace tiempo, el sufrido coordinador de este tugurio, ansioso porque venga algún valiente a relevarme.

BANANA BOY

Yo, Banana Boy, nací exactamente 369.460.800 segundos antes del estreno mundial de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, mi película favorita por siempre jamás. Soy malhablado, músico, estudiante, futuro cineasta, artista integral, y no me importaría prostituirme con cualquier ser vivo del planeta a cambio de: 50.000 millones de euros, vivir en la Tierra Media, ser inmortal, acostarme con Jessica Alba y dominar a la perfección todos los campos de la Cultura y Conocimiento Universal. Admito odiar a los siguientes personajes públicos (o no): Mojo-Jojo, Fidel Castro, mi profesor de Física de 4º de la ESO, el responsable de publicidad de Carrefour, Dios/Alá/Buda y similares, el que me pirateó mi antigua cuenta de MSN y al resto de administradores de este pseudoblog de repugnante nombre, que rechazaron con sangrantes carcajadas mis brillantes propuestas para su mejora.

Pese a que me descojono con Padre de Familia, no me hace ni puta gracia La Hora Chanante. Me quedo absorto con facilidad y me fascinan los pasillos oscuros cuya puerta final no puedo atravesar. Estuve profundamente enamorado de una tal C.M.C., de bizarros apellidos. Una de mis metas en la vida es alcanzar la amoralidad total y conseguir que NADA me afecte.Me han dejado huella indeleble el 14-M, el directo de Green Day en Madrid, mis amigos, la película de Sin City, el Colegio Montfort, los primeros discos de Rhapsody, trabajar en Yelmo Cineplex y los diseños de Alchemy Gothic…

A día de hoy no aspiro a dominar el mundo.

MELA

Al igual que mis compañeros de batalla, nací en Madrid y me crié en lo que se podría considerar “el-barrio-que-no-debe-ser-nombrado”: Pan Bendito. Por suerte, cuando contaba con tan sólo cinco años, mis padres tuvieron la decencia de mudarse.

Sin embargo, y a diferencia del resto, no me considero una fanática de nada en particular, aunque disfrutaría de lo lindo si la vida llevase incorporada una banda sonora (hay quien piensa que despunto ciertos rasgos de melomanía)… VALE, soy una obsesa de la música y no puedo hacer nada sin tener una melodía de fondo. Ahora bien, para gustos los colores, y más os vale no preguntar con qué sub-sub-estilos acompaño cada momento para disfrutarlo al máximo.

Al margen de mis extravagantes gustos, aplicables a muchos ámbitos de la vida, me dedico a dar clases a chavales para sacarme unas pelillas. También declararé en primicia: mi tiempo libre lo dedico a leer, tocar la guitarra, ver películas, IR A CONCIERTOS…; estudio Psicología en la UAM; adoro House; nunca he tenido ídolos ni héroes; soy de las que piensan que si no existiera Belén Esteban, ni todos esos casposos, España sería un país mejor; me asombra encontrarme el desayuno en la cama; me chiflan los copos de maíz que quedan medio cerrados cuando hago palomitas; y… que hay días en los que más valdría que nadie se acercara a mi en unos 3 km. a la redonda (el resultado de tal hazaña suele ser acabar, figuradamente, salpicado de las heces más hediondas jamás creadas).

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