De mal en peor

abril 9, 2011

Esta manía que tienen las editoriales que publican cómics de tratarnos como gilipollas empieza a cabrearme de verdad.

Imagen sacada de ONM

Glénat nos la metió bien al fondo en diciembre, al reducir la calidad de su edición del formato Shonen (Naruto, Bleach y esa colección que nunca me compraré porque sabiamente decidí esperar a la conclusión de su publicación antes de empezarla, llamada 666Satan, entre otras), sin bajar precios. El caso es que unos meses antes, en agosto de 2010, Planeta DeAgostini había hecho también de las suyas, pero por algún motivo apenas tuvo repercusión…

La colección de Detective Conan, sin ningún aumento de calidad en la edición o de páginas, pasó de tener un precio de 6,95 a 7,95 € del número 66 al número 67 del segundo volumen. ¡Cuando lo vi, pensé que era una errata! ¡Un euro, joder, un puto euro! ¡Dentro de 7 números me podría haber comprado otro tomo con el euro de más!

Buscando y buscando, porque no he logrado encontrar mucha información, he leído que el aumento de precio se debió a que las licencias con Japón se habían encarecido. Independientemente de que sea verdad… que no podemos saberlo, independientemente del motivo, que como consumidor, me da absolutamente igual, lo que más me toca las narices, al igual que pasó con el asunto de Glénat, es que los editores no avisaron. Resulta evidente que al no hacerlo consiguen que se entere el menor número posible de gente. Lo que implica limitar las quejas, así como vender todos los números posibles antes de que los compradores se enteren del cambio de precio. O visto de otro modo: tener una política despreciable con tus propios clientes y reducir bajo mínimos toda confianza. Luego dan explicaciones y lamentaciones muy bonitas, justas y comprensibles… pero eso, claro, después.

Enlaces externos:

-Balance de un consumidor de manga del 2010

Entradas relacionadas:

-Cómo se edita un cómic

-Perdiendo la ilusión

-Rise Against

PD: Sé que esta entrada hubiera quedado mejor a finales del año pasado, pero bueno, nunca es tarde si la dicha es buena.


¿LIBERTAD O PROPIEDAD INTELECTUAL?

junio 8, 2010


¡¡A las armas compañeros!!

¡¡Preparad los cañones, alzad las banderas!!


¡¡¡AL ABORDAJEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!

En los últimos meses hemos venido observado cómo pasaban ante nuestros ojos decenas, e incluso, cientos de pseudo-panfletos y comunicados en los que se nos alertaba acerca de las restricciones en libertad de expresión que supone la nueva Ley que ha promulgado la Ministra de Cultura.

Y NOS HA DADO IGUAL. No nos hemos asustado, por desgracia, con el típico discurso anticapitalista y anti-estado que se ha divulgado. Aquellos que de sobra estamos acostumbrados a teclear para navegar por internet no hemos movido ni un solo dedo para evitar lo que se nos viene encima. Parece, incluso, que no nos han importado las graves consecuencias que tal ley podría acarrearnos. Quizá no las conocíamos, quizá, no las queríamos conocer…

Los primeros enfrentamientos no se han hecho esperar: cuatro de nuestros más valerosos piratas han sido metidos entre rejas hasta 72 horas por el simple hecho de compartir, ese hecho cristiano que tanto se promulgó, se promulga y se promulgará. Sin embargo, fíjate tú, está penado por la Ley. ¡¡Son tantas las contradicciones de nuestro futurista siglo XXI!! Su barco (EspalPSP, EspalWii, EspalDS y EspalZone) ha caído, IS NOT FOUND.

Censura

Pero algo está ocurriendo en el ambiente internauta. Sopla un viento huracanado que nos trae aromas a“libros quemados”, a juegos desamparados, a canciones sin melodías y a películas sin velocidad. Esto no nos gusta; es más, nos cabrea, y mucho. Podéis comprobar que nuestro blog no contiene una temática especialmente beligerante, somos gente pacífica… hasta que nos tocan los cojones. Por eso, desde aquí, al igual que se ha hecho desde otraspáginas, os instamos a la revolución. Una Revolución que pretende recuperar lo que era nuestro. Ese espacio al que tantos de nosotros hemos acudido para comunicarnos, para aprender y para compartir todos los recursos culturales de que dispone nuestra querida humanidad. El espacio de libertad en que no era delito disponer del último tema de Hannah Montana para disfrutar de un agradable delirio; donde podías disponer de la peli de terror más cutre de la historia y verla con tus colegas; o el espacio de libertad en el que, al igual que en las bibliotecas, podías acceder a la lectura de un inolvidable capítulo de One Piece.

La sociedad está en contra de esta Ley, algunos todavía no lo saben, pero lo sabrán. Es la sociedad la que tejió este entramado celuloso. Es la sociedad la que ha creado el sistema que regula el organismo de la comunicación. Y es la sociedad la que romperá las barreras que impiden su libre pensamiento.

Recurriendo a las palabras que nuestro capitán D. Carlos Sánchez Almeida utilizó: “Internet (…) reacciona a la censura como si tuviera sistema nervioso, y salta inmediatamente para defender cualquier agresión (…). Pero esa agresión va a quedar en nada, porque todos y cada uno de nosotros somos capaces de generar una nueva página de enlaces (…). Quiero aprovechar (…) para incentivar esto, y les pido a todos ustedes que en la medida de lo posible hagan crecer la red de enlaces y que no sean solamente cien páginas las que tenga que cerrar nuestra querida ministra de cultura, sino que se tengan que cerrar diez mil o cien mil o un millón, y vamos a darle trabajo a muchos abogados y muchos jueces (…). No quieres caldo, pues ahí tienes dos tazas”.

En definitiva, nos han robado derechos, nos han provocado… quieren guerra. Pero nuestras flotas y cañones están preparados; ya estamos en la Lista de Sinde… ¿Te vas a quedar parad@?

Si nos llaman piratas, lo llevaremos con orgullo y dedicación: ¡INFÓRMATE! CREA NUEVOS ENLACES DE DESCARGA, TOCA LOS COJONES Y DEFIENDE TU ESPACIO MARÍTIMO. ¡ES TU LIBERTAD, ES TU DEBER!

A las armas compañeros,!!

Naruto, hundido en su propia miseria

enero 13, 2010

Nota: 6,5

I won’t fotget the way you made me feel…

Hace años, muchos fueron los que, tras leerse los 10 primeros números de Naruto, cual Casandra con el Caballo de Troya, vaticinaron que esta obra sería “la nueva Dragon Ball”. He de reconocer que yo fui uno de ellos, oh, sí, lo fui ¿Pero… tales metafóricos augurios estaban errados? Salvo por la nimiedad de que Naruto no haya marcado una era, haya tenido casi 20 películas de animación, 2 de acción real, reposiciones constantes del anime en televisión y demás detalles sin importancia como tuvo DB, en cuanto a la calidad de la obra podríamos decir que sigue la línea de alzarse para luego caer estrepitosamente. Incluso el mismísimo Akira Toriyama dijo que el principio de las andaduras de Dragon Ball molaba en comparación con cómo acabó ¿Y no pasa lo mismo con Naruto? La historia de Haku se salió, el examen de chunin fue acojonante, e incluso se salvan la primera búsqueda de Sasuke y la súper revelación de los motivos ocultos que tuvo Itachi para asesinar a todo su clan. Todo lo demás apesta.

Portada del nº 38 de la serie de Sasuke

Al señor Mashashi Kishimoto, su autor, se le ha pirado completamente la pinza, la serie se le ha ido de las manos, incluso parece como si se metiera en foros para buscar ideas y que la serie tome el rumbo que más satisfaga los idílicos delirios de los fans (¡algo no tan descabellado teniendo en cuenta que Hiro Mashima, autor de Fairy Tale, así lo hace!). La serie de Naruto después del examen de chunin (pongamos, tomo 16) ya empezó a chochear. El autor había creado un mundo riquísimo en poderes, personajes carismáticos, e introspección seria de los mismos, pero no ha podido mantenerlo. Se obsesionó con Sasuke hasta el punto de que éste debería renombrar la serie, ya que ahora casi todo gira en torno a él.

Shino y sus mosquitos

Se ha liado a crear nuevas tramas sin cerrar las ya abiertas y nuevos personajes dejando de lado a los que tenía creados. Un ejemplo de lo primero es que ni siquiera aún, tras 10 años, se ha explicado algo tan básico como es la naturaleza del poder de los personajes que no obtienen sus poderes por técnicas barrera de sangre (como Shikamaru). Y en cuanto a lo segundo… ¡puf! Shino (ese que tanto asquito dio cuando se vio que tenía bichitos dentro del cuerpo) es un personaje que prometía muchísimo y lo único que ha hecho en todo este tiempo es un par de combates sin relevancia alguna. Rock Lee, el grandioso personaje inspirado en Bruce Lee, tras su combate contra Gaara no ha hecho nada más, casi ni ha aparecido. El propio Gaara ha sido completamente menospreciado hasta el punto de que es un personaje que hoy por hoy produce indiferencia. Sai es una réplica de Sasuke que tuvo gracia durante la saga en la que se le presentó, y luego parece ser que la perdió, porque sólo ha salido de fondo en las viñetas para rellenar espacio…

Los Power-up (o sea, subidas de nivel) de Naruto no son tan descomunalmente absurdos como los que tuvo Íchigo en Bleach, pero sí son descomunalmente incoherentes. ¿Cómo es posible que siendo Naruto una serie cuyos combates se resolvían con estrategia, trampas y ataques sorpresa, se dijera que el personaje de Naruto era más fuerte que el mismísimo maestro Kakashi únicamente por saber hacer un rashengan con forma de shuriken, un ataque que se hace lanzándote de cabeza contra el enemigo? Al leerlo tuve que evitar la tentación de darme de golpes contra la pared hasta que se me saliera el cerebro por las orejas para paliar mi frustración. Y si ya ha superado al maestro Jiraiya, pues ha derrotado a un enemigo que ni éste pudo derrotar, entonces ya supera el nivel de un Hokage. Muy bien, señor Kishimoto, ya puede cerrar la serie, que de eso dijo que trataba desde el primer capítulo, de que Naruto se convirtiera en Hokage. Ponga la ceremonia de coronación y por favor mándenos a todos a casa para poder vomitar a gusto la bazofia tragada, que nos llega ya hasta el cuello.

Pese a todo, sigue siendo muy entretenido y la enorme calidad argumentística de los primeros tomos no debe caer en saco roto. Recomiendo encarecidamente leer varios capítulos o incluso tomos de golpe, porque la lectura semanal de los capítulos de Naruto es infumable. Pocas viñetas y poco texto, así no se puede dar chicha a la historia. Naruto pierde seguidores cada semana y el autor no cae en que la solución no está en meter más y más personajes y abrir más y más las tramas, sino en trabajar con lo que ya tiene.

¿Gaara con ojeras pese a tener la posibilidad de, por fin, dormir plácidamente gracias a haber perdido al shukaku? ¿Naruto y Sasuke unidos por el “destino”? ¿Resucitar a todas las bajas de una guerra? ¿Un tío con el brazo lleno de sharingans? ¡Anda ya!

*Editorial y precio: Glénat, 7’50 €.

*Pese a que Glénat le da matarile al tema de las cajitas blancas sobre los dibujos, la edición está cuidada, no recuerdo haber encontrado ni un solo gazapo. Ah, y al final de los tomos se incluye una traducción de las técnicas.

Curiosidades:

-En la solapa del tomo 42 Mashashi Kishimoto dijo que su idea a partir de ahí era la de poco a poco ir terminando Naruto. Esperemos que así sea.

Entradas relacionadas:

-“¡¡Tíooooo, tienes que leerte Bleach!!”

-“Elegid azul, es el nuevo rojo”

Naruto, hundido en su propia mierda


Un final inmejorable para Dragon Ball…

enero 10, 2010

…Af, lamentablemente. Pero vamos, que si hubiera acabado así la serie original, Akira Toriyama ya podría, irónicamente, morir en paz.

Me iba a ir a dormir pero no podía hacerlo sin antes dejar un enlace que han colgado en www.boladedragon.com con la descarga directa de estas 22 páginas que Toyble ha realizado superándose por mucho a sí mismo y que Ernespa ha traducido magníficamente al español.

http://www.megaupload.com/?d=6FJ33R0K

Entradas relacionadas:

Dragon Ball continúa (no oficialmente, pero continúa)

Dragon Ball Af, por fin en español

Más y más Dragon Ball

Dragon Ball Rap


One Piece: Una historia de piratas sin igual

diciembre 4, 2009

Nota: OBRA MAGNA

“Cuando me decidí a dibujar una historia de piratas me hice con todos los libros sobre piratas que encontré y me los leí, pero por lo visto aquellos piratas con los que soñaba de pequeño no aparecían en ninguno de estos archivos históricos… Así pues, llegué a la conclusión de que estaban tan inmersos en disfrutar de sus aventuras que se les olvidó escribir esas historias para las generaciones venideras”

Eiichiro Oda, autor de One Piece

En un principio lo veía como la típica historia patéticamente infantil donde hasta el estilo de dibujo hace que tengas que mirar el reloj cada dos por tres. No fue hasta que hace unos años un amigo me obligó a leerlo trayéndome a mi casa una bolsa con los 15 primeros en plan “sorpresa, sorpresa”, que vi lo equivocado que estaba… porque es con mucha diferencia la mejor historia de la que he tenido constancia en toda mi vida.

No sé por qué, pero tiene una magia que no he encontrado en ningún otro tebeo, libro, canción o película; es capaz tanto de hacerme reír a carcajadas como de que me ponga mimosón y a lo que no me doy cuenta, un par de lagrimillas (¡no más!) me resbalen por las mejillas. Es en momentos como ese cuando no puedo evitar echar la vista atrás para comprobar que no haya entrado nadie furtivamente en mi habitación cual zorro agazapado entre la maleza… Además, es curioso porque con One Piece no sufro habituación, es decir, no importa cuántas veces lo relea porque siempre consigue llegarme. “Me encanta” se queda corto cuando tengo que expresar hasta qué punto me gusta.

La historia cuenta cómo Luffy, el prota, decide abandonar su pueblo para hacerse a la mar en una triste barcucha con la convicción de encontrar una buena tripulación, un gran tesoro y convertirse en el rey de los piratas. Parece un argumento simple, ¿no? Al comienzo sí, pero luego la cosa se va truncando poco a poco hasta rozar en algunos momentos el anarquismo extremo. La historia supera el 10 cada vez que aparece un posible nuevo compañero para la tripulación. Que si un cocinero, un médico, una timonel, un carpintero… Y eso es sin ninguna duda lo que más me gusta, el cómo el autor, mediante flashbacks, nos cuenta los dramáticos pasados que tienen los personajes y cómo consiguen éstos afrontar sus problemas gracias a la ayuda que le brindan sus compañeros. Es muy bonito ver cómo alguien que había perdido toda ilusión por vivir encuentra nuevas motivaciones que le devuelvan la sonrisa.

El grupo de personajes principales lo conforma la banda de piratas de Luffy, y se complementan de tal manera que cada uno aporta lo que no tienen los demás, haciendo que todos, incluso los más débiles, sean imprescindibles. De hecho, uno de los personajes ppales., apoyando a otro que estaba de bajón, le dice magistralmente: “Lo que tú no puedes hacer, lo haré yo; y lo que yo no puedo hacer, lo harás tú. Mientras uno de nosotros siga vivo, quedará esperanza”. Buah, me emociono con sólo escribirlo… En fin, en cuanto a los personajes secundarios, como malos derrotados o aliados de sagas pasadas, en las portadas de cada capítulo, en vez de haber una imagen aleatoria innecesaria como en otros mangas, hay minihistorias de lo que les está sucediendo en esos momentos. Y así Oda consigue que nadie sea olvidado y que todos tengan su huequecito en el universo de One Piece.

No se debería jamás hablar de One Piece sin comentar su fantástica narración. Y es que los acontecimientos están tan perfectamente hilados, todo está tan exquisitamente interconectado entre sí, y los misterios se van desvelando de una forma tan cojonuda que cuesta imaginar cómo podría hacerse mejor. Pese a que sé que no, porque es imposible, a veces no puedo evitar plantearme si la historia de One Piece no estaría completamente ideada desde el principio y el autor simplemente lo que ha ido haciendo ha sido introducir de vez en cuando guiños a acontecimientos futuros, como quien suelta miguitas de pan para que vayas siguiendo un camino.

Los temas que se tratan son tan variopintos como la amistad, el sacrificio por aquellos que nos importan, no dejar nunca de soñar, la necesidad que tenemos todos alguna vez de pedir ayuda, la esperanza, la soledad, el honor… y de camino nos encontramos críticas argumentadas a unos cuantos de los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de a algún que otro ámbito moralmente interesante. Aunque destacaré entre ellas las realizadas:

- A la posible existencia de Dios (saga de Skypie).

- A la esclavitud (saga del Archipiélago Shabondy).

- A la xenofobia (saga del Archipiélago Shabondy).

- A la libertad de opinión y expresión (saga de Ennis Lobby).

- A la negación de algunas culturas al avance científico (saga de Skypie).

- A la cobardía que supone usar armas biológicas o de destrucción masiva (Saga del Baratie y saga de Ennis Lobby).

- Y a los métodos a los que son capaces de llegar los dirigentes de un país para preservar su posición de poder así como a la corrupción policial y política a escala mundial (cualquier saga, aunque las que más, Arlong Park, Arabasta y Ennis Lobby).

Portada del nº 56

Portada del nº 56

El autor parece tener una imaginación sin límites, aspecto que se aprecia no sólo por su genial humor y los estrafalarios personajes que crea, sino también porque narra las cosas de tal forma que, tras 12 años al pie del cañón y 56 tomos publicados (llegando absolutamente todos al puesto número uno de los más vendidos de Japón), aún consigue cautivar al lector. Si es que la historia, lejos de volverse monótona y aburrida, cada vez se pone más interesante. Y prueba de ello es que el número 56, que sale a la venta hoy mismo, batirá records al constar de 2’85 millones de copias en su tirada inicial. Todo un logro.

Curiosidades:

-  El estilo de dibujo de Eiichiro Oda es enormemente parecido al de Hiro Mashima, autor de Rave y Fairy Tail, lo cual se debe según mis investigaciones a que ambos trabajaron como ayudantes de Nobuhiro Watsuki, autor de Kenshin, en donde desarrollaron en paralelo su estilo.

- El autor se ha inspirado en un sinfín de personajes y lugares históricos, así como en mitos y leyendas populares que trataremos más adelante (palabra).

- Strong World, la décima película de One Piece se estrenará el 12 de Diciembre, y su guión irá a costa de Oda. Además, a los asistentes se les entregará un volumen 0 con una precuela de One Piece.

- Una versión casi idéntica de este artículo fue publicada en ES LA HORA DE LAS TORTAS, pero lamentablemente, durante cambios de aquella web, se perdió. Hoy, más de dos años y medio después, lo traigo de vuelta.

Entradas relacionadas:

- Tejiendo la historia & Es la Hora de las Tortas Cross Epoch

- Una de piratas: Long John Silver nº1 – Lady Vivian Hastings

- Otra de piratas: Siete Piratas

- Censura estadounidense de One Piece

- Fairy Tail

Enlaces de interés:

- Enciclopedia de One Piece

PD: Para terminar, una frase que leí en un foro y que se me quedó grabada: “Larry Bird dijo una vez después de jugar contra Michael Jordan que esa noche Dios había bajado del cielo para jugar un partido de Baloncesto. Y después de jugar al baloncesto, Dios se metió a dibujar manga dentro de Eiichiro Oda”.


“Elegid azul, es el nuevo rojo”

septiembre 12, 2009

Nota: 6/10

384582Dicen en Wall-e, pues con el ejemplo que nos ocupa es igual. Exactamente igual. Y es que… ¿te suena lo de leer números y números… y tener la sensación de que el autor no tiene ni zorra de adónde quiere ir? ¿Como si lo improvisara todo sobre la marcha? ¡Sí, sí! Esa pesadez de leer casos y casos que no tienen prácticamente nada que ver unos con otros, que, molan, sí, pero al cabo de los años acaban cansando… Con todos ustedes… chun-chun… ¡¡¡Fairy Tail!!! ¡¡El nuevo Detective Conan!!

De hecho, Hiro Mashima, el crack del autor, ¡hasta lo reconoce! Todo un maestro por poder decir sin que te caiga la cara de vergüenza semejantes palabras:

“Hablando del futuro, en este manga no se piensa en absoluto en el futuro (jaja) [¿qué le parece divertido?] (…) ¿Qué le voy a hacer? Durante el periodo en que tenía que preparar la serie, estuve todo el tiempo divirtiéndome, así que cuando llegó el momento de empezar me puse a escribir sin pensar para nada en el futuro [hasta parece orgulloso y todo]. Debido a ello, cada semana sigo adelante sin saber muy bien qué pasará. En fin, en realidad me da igual [toma ya, ¡ole tus huevos!]. Por eso, podéis escribir pidiéndome el tipo de trabajo que os gustaría que hicieran Natsu y compañía [eso, encima pidiendo que le hagan el trabajo]”.

Aaigh (sexylexia…). La vaguería y la cara dura llegan a adoptar tantas formas diferentes en esta corta vida que es completamente imprevisible cómo y cuándo nos afectarán directamente de nuevo.

Pasando a otro tercio, las similitudes con One Piece no dejan de abordarme constantemente en plena lectura, llegando hasta el punto de que directamente no puedo evitar creerme que lo que estoy leyendo no es sino otra historia de One Piece, sólo que en vez de con piratas, con magos. Y NO es sólo el dibujo, es también la caracterización de los personajes, como bien se muestra en la imagen de abajo.

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Y es que cuando ya en el tomo 6 de Fairy Tail vi a uno de los protas usando un barco pirata y a otro estirando el brazo como si fuera de goma me quise meter una pistola en la boca, pero, en vez de eso, comencé la redacción de este artículo.

Fairy Tail TLH

Para los que no hicieron jeroglíficos en el colegio: Luffy + Ace = Natsu

El dibujo es muy detallado y aún así consigue ser limpio y claro (algo que no siempre se consigue en OP). Y los guiones son muy, muy divertidos. Joder, si es que el tío tiene talento, lo que pasa es que no lo aprovecha, ¡y lo mejor es que le da igual! Lo dicho, todo un maestro. Pese a todo, le daría más nota si la historia no fuera tan cíclica:

  1. Hay un caso guay en el gremio.
  2. El grupo de protagonistas lo coge.
  3. Intercambian hostias contra los malos pero al final ganan.
  4. Vuelta a empezar.

Parece haber una especie de sub-trama con los del Consejo Mágico por ahí pero… sin más. Es como lo de Los Hombres de Negro en Detective Conan… de repente te sueltan una miguita de pan pero tienes que esperar 4 o 5 tomos (o sea, 8 o 10 meses) para que te suelten otra.

Editorial y precio: Norma Editorial, 7,50 € cada número. Ah, y cabe destacar que los tomitos incluyen los extras del autor.


Musashi, por Shotaro Ishinomori

agosto 11, 2009

Nota: 5,5/10musashi01_01g

Musashi_ts_picLa historia narra en un único y enorme número la vida del que se cree fue el mejor samurái de todos los tiempos: Musashi Miyamoto. Este fabuloso guerrero, nacido en 1584 es el autor de la filosófica obra “El Libro De Los Cinco Anillos”, que hace años me descargué de la mula con la intención de leer algún día. Ese día nunca llegó. Así, en breves anotaciones, decir que se quedó huérfano a temprana edad, su primer combate a muerte lo realizó contra un adulto con tan sólo 13 años, combatió en el bando perdedor de la batalla de Sekigahara (la que se dice pudo ser la más grande en la historia de Japón, que sirvió como clave de la victoria del que fue el iniciador del tercer shogunato, así como de la Era Tokugawa (1603-1867): Ieyasu Tokugawa) con 16 años. A los 29 luchó contra el otro hombre más diestro de Japón: Kojiro Sasaki y desde entonces hasta los 61 que murió, apenas tuvo combates porque nadie tenía huevos a retarle, así que le dio por probar otras formas de arte, como la escultura y la pintura .

yaiba04_01gSi leíste Yaiba, los nombres de Musashi y Kojiro te habrán sonado al menos un poco. En esta serie, Musashi, que también porta sus dos espadas, es un vejete de 400 años y Kojiro, que también usa su espadón, es un guerrero resucitado para matar a Yaiba pero que más tarde se unirá al grupo de este como fiel acompañante.  Me resultó curioso ver la caracterización de estos personajes por autores tan diferentes como son Gosho Aoyama (Yaiba) y Shotaro Ishinomori (Musashi).

musashi

Volviendo a lo que nos ocupa, es una lectura muy, muy sencillona, tanto, que apenas tiene textos. De hecho, de las casi 500 páginas que conforman este volumen, aproximadamente una quinta parte son mudas. Va en serio, que las he contado. Y otras cuantas apenas tienen un par de bocadillos, como el ejemplo de la derecha. El dibujo es antiguo y en ocasiones feo de cojones, y las líneas cinéticas están tan mal hechas que muchas veces es difícil discernir de dónde a dónde va la acción. Además de que tras terminar la lectura, se siente un regusto como de que la parte filosófica, que podría haber sido mucha, se ha quedado en algo escaso y bastante vacuo. El responsable, apodado en la cubierta del tomo como “el rey del manga” (silencio de asombro), es el autor de las famosísimas obras conocidas por los intelectuales del manga y desconocidas por todos los demás mortales.

Para ser de Planeta la edición está bastante bien, pese a que le han dado matarile al tema de las cajitas blancas sobre el dibujo, únicamente he visto un error ortográfico, y el precio es bastante bueno: 11,95€ por casi 500 páginas (¡¡aunque muchas, mudas!!), y, ah, 15 a color.

Entradas relacionadas:

- Yaiba, chimpún

- Espera, que ahora mismo no me apetece terminar ese cómic, quizás mañana


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