Nota: 7,5/10
Desde que estoy enganchado a One Piece, mi pasión por los piratas no hace otra cosa que crecer. Tanto, que he pasado de leerme los artículos de la Wikipedia de los mejores piratas que existieron a preguntar en mi librería por tebeos relacionados con estos rufianes que tanto parecían disfrutar de la aventura.
Así descubrí “Siete Piratas”. Este ejemplar forma parte de una colección de 7 números autoconclusivos que tratan sobre 7 misiones compuestas cada una por 7 personas diferentes y que nada tiene que ver una historia con otra. Seguro que no me ha entendido nadie, pero no pasa nada.
En fin, aquí encontramos de nuevo una continuación diferente para la Isla del Tesoro ocurrida 15 años después de la mítica aventura de R. L. Stevenson. Un promotor anónimo financia una segunda expedición a la Isla de Flint, porque parece ser que éste dividió su tesoro en dos ubicaciones diferentes, por lo que falta una de ellas, que además tiene en su haber un misterioso y pequeño cofre que guarda en su interior un gran secreto. Para tal misión se recluta a todos los que por una u otra razón tuvieron algo que ver con el viaje de La Hispaniola (el barco que usaron durante la primera travesía), entre ellos, un crecido Jim Hawkins y un mal caracterizado dr. Livesey, que, si en La Isla del Tesoro era un hombre de bien, inteligente, parsimonioso, alto, delgado y respetado… aquí es todo lo contrario. Tiene su gracia el cambio, sí, porque ahora es el bufón de la historia, pero no pega, porque es un enano y gordo alcohólico.
De izqda a dcha: Livesey, el pequeño Bjorn, Jim Hawkins, Perro Negro, Dick Johnson, Ben Gunn y Abraham Gray
Eso sí, una cosa que me ha encantado es que se ha ahondado en el pasado del Capitán Flint, que no el loro, porque si no, menuda mierda. Sino el auténtico, el malvado Capitán Flint del que tanto se habla y tan poco se explica en la obra de Robert Louis (le llamaremos así un rato porque su apellido me está llenando demasiado la boca).
El malvado Capitán Flint con su loro homónimo camino de su isla homónima. Aquí todo es homónimo
En comparación con el primer número de Long John Silver (LJS) – Lady Vivian Hastings, podríamos decir que:
-La editorial no es Norma, sino Planeta deAgostini, y esta vez se lo ha currado mucho porque, aunque de tamaño es unos 3 cm más pequeño, cuesta únicamente 8.95 € por 64 páginas a color (7 € más barato con 4 páginas más), tapas duras y ningún error ortográfico que haya visto.
-La narración, a cargo de Tim McBurnie, es algo más sencilla, con diálogos menos trabajados que los de Xavier Dorison en LJS, pero con una trama que resulta más llevadera, lo que hace que sea una lectura muy agradable y que no canse en absoluto.
-El dibujo, por Pascal Bertho, es mucho más limpio y los colores más claros, alejándose de ese tono oscuro que caracterizaba la obra de Marthieu Lauffray en LJS.
-Aunque aparecen muchos más personajes pertenecientes a la obra de Robert Louis, los importantes están peor caracterizados.
-El espíritu de aventura se transmite literalmente desde la primera hasta la última página.
-Deja un buen regusto tras terminar de leerlo. En una palabra: mola; en dos: mola mucho.
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-Una de piratas: Long John Silver nº1 – Lady Vivian Hastings

Escrito por Zicmu 
Volviendo a lo que nos ocupa, pese a que los autores (Xavier Dorison al guión y Marthieu Lauffray al dibujo) digan que no pretenden tal cosa, bien podría ser una continuación moderna de La Isla del Tesoro, pues sigue la línea argumental de esta allá donde la dejó Setevenson. Los diálogos están muy bien construidos y hacen fácil el introducirte en el contexto histórico, que si no recuerdo mal era a finales del siglo XVIII. El dibujo, pese a ser un poco sucio, está bastante bien para ser cómic europeo (recordemos que este, con la excepción de Asterix y alguno que otro, suele contar con un dibujo de mierda porque los holgazanes de los autores argumentan que para qué cuidar el dibujo si ya cuidan el guión. 
Escrito por Zicmu 


Escrito por Tejedores 










